Vicente Echeverría


Vicente Anastasio de Echeverria (Rosario (Argentina), 1768 - Buenos Aires, 1857) político argentino, de destacada actuación durante la década que siguió a la Revolución de Mayo.
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Hijo de un inmigrante vasco, Fermín de Echeverria y de Tomasa de Acevedo, tenía como hermana a María Catalina Echeverria de Vidal y de cuñado a Juan Manuel de Vidal estudió en el Colegio de San Carlos, de Buenos Aires, y se recibió de abogado en la Universidad de Charcas.
En 1793 Vicente Anastasio Echeverria obtuvo su grado en Chuquisaca. Desde 1804 ejerció como abogado en Buenos Aires. Se caso con su prima María Antonia de la cual se enamoro. Y fue el único rosarino que estuvo presente en el cabildo abierto del 22 de mayo.

Revelacion de el amor hacia su prima

A finales de la colonia, la ciudad de Buenos Aires fue escenario de un pleito familiar que tuvo repercusiones en otras ciudades americanas e involucro a las máximas autoridades judiciales estatales y eclesiásticas, tanto locales como metropolitanas. El pleito se corporizo en un proceso judicial que tomo la forma de "disenso matrimonial" y que se extendió desde 1802 hasta comienzos del ano 1805. El proceso comprendió dos instancias jur-isdiccionales: la primera fue sustanciada ante la Real Audiencia de Buenos Aires por Vicente Anastasio de Echeverria para verificar, según derecho, el casamiento con su prometida María Antonina y obtener el permiso supletorio del Juez Real, solicitud que fue resuella en menos de doce días y que rechazo la legitimidad de la negativa del padre de la joven, motivo por el cual Echeverria había presentado su pedido. La segunda instancia se verifico en la sede del Obispado de Buenos Aires y se prolongo en el tiempo; allí debió resolverse la prohibición del segundo grado de consanguinidad, ya que a la negativa del padre de María Antonina se sumaba el hecho de que ella y su enamorado Vicente eran primos hermanos. La apelación del caso fue realizada ante la Real Audiencia porteña y ante el Arzobispado de Charcas, y termino siendo resuelta a través de una grada especial del Papa. Los tres protagonistas principales de esta historia, a saber, María Antonina, su padre, que se opuso al matrimonio, y el propio Vicente. Se sumaron a estos testimonios
las voces de otras personas vinculadas estrechamente a la familia, las cuales participaron a lo largo del proceso judicial.
El padre de María Antonina, don José de Echeverria y Madina, se desempeñaba como Escribano de la Real Casa de la Moneda de Buenos Aires. Al tomar conocimiento de que su hija de tan solo diecisiete anos había celebrado esponsales secretos con su primo hermano Vicente, no solo negó el permiso aludiendo a que su hija había consentido por estar "seducida y engañada, al mismo tiempo que halagada por un primo que habitaba dentro de nuestra propia casa", sino que desencadeno un verdadero escándalo social al expulsar de la vivienda familiar al sobrino y al obligar a su hija a permanecer "recogida" en la residencia de Cristóbal de Aguirre, pariente, paisano y amigo de confianza. Para el jefe de familia, la casa de Aguirre, un prestigioso comerciante de Buenos Aires --cuya esposa era prima hermana de la madre de María Antonina-- era "una casa lo mismo que la mía, llena de celo por la honra de Dios... en que hoy vive, no viendo ni oyendo, ni practicando sino labores honestas y muchos ejercicios de piedad y devoción". Como es sabido, el depósito en un lugar distante del hogar podía tener diversas intenciones. En ocasiones, era la estrategia utilizada por los jueces eclesiásticos para proteger a los novios afectados. En nuestro caso, la intención de José fue solo una: forzar a su hija a cambiar de opinión, alejándola de la posible influencia de su prometido. "Tiempo tiene para que se le extinga la inclinación que mi sobrino a hecho que le tenga", afirmo en una oportunidad. Al privarla de aquella comunicación que motivaba su pretensión esperaba persuadirla y apartarla de la decisión tomada. El recogimiento, quizás la garantía de una reclusión más controlada que la ofrecida por los conventos, supuso la reclusión de María Antonina por el lapso de tres anos hasta que se dicto la sentencia definitiva, reclusión que significo, por otra parte, la exposición pública del conflicto familiar y la incomunicación para los contrayentes. La disputa quedo claramente planteada entre dos premisas irreconciliables: la preeminencia del consentimiento de los contrayentes, o la hegemonía del consentimiento paterno.
La relación entre Vicente y María Antonina era conocida para todos los que frecuentaba el círculo íntimo de la familia Echeverria. Desde el momento en que Vicente llego a la ciudad, fue evidente que mantenía con su prima hermana un trato calificado de "familiarismo". La intima comunicación que conservaban hacia sospechar algo mas que una simple y buena relación entre primos. Pero el temperamento del jefe de familia inspiraba tanto respeto y temor que los jóvenes habían acordado "aguardar las circunstancias mas propicias en que lo contemplen realmente a este designio" para anunciarle que habían celebrado "esponsales secretos aunque con la mano en reserva" porque aun no tenían su consentimiento. La posibilidad de una negociación del conflicto al interior del espacio domestico solo hubiese sido posible si una de las partes hubiese estado dispuesta a declinar su decisión. María Antonina supuso ingenuamente que su padre entendería su resolución pero no fue axial, y la alternativa abierta fue acudir directamente a la corte civil. Ella misma relataría tiempo después que sabia que la decisión de celebrar esponsales secretos con su primo ocasionaría la enconada oposición de su padre. A pesar de este conocimiento, la joven sostuvo con firmeza su resolución de "enfrentar por todos los caminos" la actitud refractaria de su padre. En carta a su padrino, Ignacio Picazarri, por entonces Dean Provisor del Obispado de BuenosAires, sostuvo que el matrimonio con su primo hermano era su única salvación.
La oposición paterna, como vemos, tenía varios motivos. En primer lugar, José de Echeverria y Madina ya había concertado a espaldas de su hija su unión "con un paisano amigo, hombre de bien y de bienes". En segundo lugar --y dado que profesaba enorme fidelidad a los preceptos de la religión católica, apostólica y romana--, consideraba que el casamiento entre María Antonina y Vicente debía ser considerado una gran falta y prohibido en virtud del impedimento de segundo grado de consanguinidad. La decisión del Escribano de la Real Casa de la Moneda de Buenos Aires puede parecer paradójica si pensamos que Vicente era para el un sobrino verdaderamente especial. En efecto, Vicente había quedado huérfano a los doce anos y fue precisamente el hermano de su padre, don José, quien lo adopto. El niño dejo Rosario de los Arroyos, su tierra natal, y se fue a vivir a la casa de su tío en Buenos Aires, cuando aun su prima María Antonina era una Nina pequeña.
Durante las invasiones inglesas tuvo una actuación notable como apoyo de Pueyrredón, y protagonizó una anécdota curiosa, en que llevó un cañón desde San Nicolás de los Arroyos hasta Buenos Aires.
Actuando en el consulado, asistió a la sesión del 22 de mayo y votó por la destitución de Cisneros, trabajando luego como secretario de estado y en otras funciones en el gobierno de Rivadavia, apartándose de la actividad pública con la dictadura de Rosas. Echeverria es el primer héroe civil individual, que aparece en el relato de nacional, recordemos que este hecho no era para él el mas importante que podía atribuirse la ciudad. A pesar de esto, le dedica un espacio importante, y en el relato hay un elogio de la guerra, cuya legitimidad estaría dada en la lucha por el comercio libre, base fundamental de la sociedad y de la nación deseable para Álvarez.

Periodo de lucha por el Gobierno

En 1808 fue abogado del virrey Santiago de Liniers y comisario de guerra del ejército porteño. Por encargo de su amigo Manuel Belgrano, intentó convencer a Liniers de negarse a entregar el gobierno al nuevo virrey, Baltasar Hidalgo de Cisneros, pero Liniers prefirió respetar el orden colonial.

Asistió al cabildo abierto de mayo de 1810 y apoyó la formación de la Primera Junta. Por consejo de Belgrano fue nombrado ministro de la Real Audiencia, para reemplazar a los oidores realistas, que fueron expulsados en junio de ese año. Hizo varias donaciones importantes para los ejércitos y para la guerra de corso, que siguió haciendo en los años siguientes.

Pocos días después, el Triunvirato creó la Comisión de Justicia, dependiente del Gobierno-Intendencia, encargada de actuar sumarísimamente, sin atenerse a rigorismos procesales, en la vigilancia de las orillas. Podía aplicar todos los correctivos: desde ahorcar en el primer árbol que encontrase, a condenar por vago a servir a la patria en los ejércitos de línea a todo a quien se le antojare. Comienza el drama de Martín Fierro. Fueron componentes de la Comisión los doctores Pedro José Agrelo y Vicente Anastasio de Echeverría. Tuvieron, en la persecución de los elementos bulliciosos de las orillas, un colaborador eficacísimo en el capitán José de Alcaraz, cuyo nombre se perpetuaría en los suburbios como sinónimo de prepotencia y arbitrariedad policíaca.

Una de las decisiones más importantes de este Triunvirato fue convocar a una asamblea de delegados de los pueblos del virreinato sublevado para enero de 1813, la posteriormente denominada Asamblea del Año XIII.
La convención tuvo 26 miembros, de los cuales siete eran miembros de la Logia desde su nacimiento europeo, algo que era sabido entonces por sus opositores, entre ellos Vicente Anastasio Echeverria. Su presidente fue Carlos María de Alvear, pese a su juventud (tenía 23 años). Sus secretarios fueron Valentín Gómez y el omnipresente Hipólito Vieytes. Y por cierto, el menos importante de sus miembros no fue Monteagudo.

Tratado con Paraguay

En la segunda mitad de 1811 fue enviado a Asunción, para regularizar las relaciones con el gobierno revolucionario paraguayo, y firmó un tratado en octubre de ese año. Si bien el tratado decía ser una alianza, apenas era un acuerdo comercial, combinado con una declaración de que Paraguay no prestaría apoyo a los realistas.

Disolucion del primer Triunvirato

Durante el año 1812, época de hegemonía del grupo de Manuel de Sarratea y Bernardino Rivadavia, fue comisario de guerra del Primer Triunvirato, secretario de la primera fracasada Asamblea Constituyente y miembro de la comisión de justicia.

Por sus cargos judiciales, logró no ser perseguido después de la caída del Primer Triunvirato; fue secretario de la Asamblea del Año XIII, y el director supremo Posadas lo nombró miembro de su consejo consultivo. Acompañó al general Alvear en la toma de la ciudad de Montevideo, y el general Gaspar de Vigodet le entregó las llaves de la ciudad. Curiosamente, se las quedó él y las exhibía muchos años más tarde como si fueran un trofeo por méritos propios de guerra.

Su participacion en una campaña naval

En 1815 Bouchard comenzó una campaña naval bajo el mando del almirante Guillermo Brown, en el que atacó la fortaleza de El Callao y la ciudad ecuatoriana de Guayaquil. El 12 de septiembre 1815 se le concedió una licencia de corsario para combatir a los españoles a bordo de la corbeta Halcón de fabricación francesa, que había sido comprado al Estado argentino por Vicente Anastasio Echeverria. La mayoría de los oficiales eran franceses, con excepción del segundo comandante, el inglés Robert Jones, y Ramón Freire. Antes de zarpar de un conflicto entre Bouchard y sus superiores se produjo cuando el agente de la expedición, Severino Prudant, promovido varios marineros. Echeverria intervino y resolvió el conflicto
Financió dos de las campañas de corso del capitán Hipólito Bouchard, en una de las cuales éste dio la vuelta al mundo.
Por esa época se extendieron mucho sus negocios, llegando a reunir una importante fortuna. Su operación favorita era transportar yerba mate, azúcar o tabaco desde Paraguay y Corrientes, y redespacharlo hacia el norte con importantes tropas de mulas, que a su vez también vendía en Salta.
Tuvo un período de problemas políticos a la caída de Alvear, pero ya a principios de 1817 estaba de nuevo en el centro de la escena política: ese año fue electo diputado por Buenos Aires al ex Congreso de Tucumán, que ya sesionaba en la capital.
En 1818 por orden del gobierno, Vicente Anastasio Echeverría (1768-1857) compró en remate público la propiedad de Duval, cuyas finanzas se encontraban en estado catastrófico. Luego de ser refaccionada, la casa fue recibida por Remedios Escalada de San Martín en octubre de 1819.

El juicio y la explicación de la capaña naval

En 1819 tuvo que salir en defensa de Bouchard, durante el juicio que se le hizo por piratería, provocado en realidad porque, con esa excusa, el almirante Cochrane se había apoderado de sus presas. Bouchard salió libre de cargos, pero el inglés se quedó con lo que había robado. Publicó un folleto contando la increíble aventura de este marino.

En octubre de 1819 fue enviado por el Director Supremo José Rondeau ante el caudillo Estanislao López, para exigirle explicaciones por los ataques federales de esa época. Éste le mostró una carta de Rondeau a Manuel José García, en que le comunicaba que había acordado con el general Lecor — gobernador portugués de la invadida provincia oriental — un pacto por el que éste atacaría a los federales, y posiblemente pudiera conservar Entre Ríos y Corrientes. Echeverria volvió humillado y furioso por la traición de su jefe Rondeau.
Poco después de la batalla de Cepeda (1820), fue enviado para tratar la paz con Francisco Ramírez, pero éste no lo recibió. En cambio, pocos días después se firmó el Tratado del Pilar. El propio Ramírez exigió que Echeverria no formara parte de ningún gobierno porteño, como así tampoco otras figuras notables del régimen caído. A las pocas semanas, apoyó la revolución que llevó al poder — por corto tiempo — a Juan Ramón Balcarce; tras la derrota, se exilió en Uruguay.
Regresó a fines del mismo año, y en 1821 colaboró en la fundación de la Universidad de Buenos Aires, en la que fue miembro de la Academia de Jurisprudencia Práctica. Más tarde, Rivadavia le encargó un proyecto de código de comercio, del que no se sabe prácticamente nada, ni siquiera si fue terminado.

Su ultimo trayecto en la politica argentina

Tras la caída de Rivadavia fue diputado provincial por el partido federal. Fue presidente de la convención de Santa Fe, intento — que resultaría truncado — de iniciar la formación de un poder legislativo federal. En tal carácter presidió las sesiones por las que las provincias aprobaron el tratado de paz con el Brasil. Mientras estuvo en Santa Fe dirigió un par de periódicos, que tuvieron vida muy corta. El 9 de mayo de 1829 se promulgó la ley de imprenta que establecía “garantías individuales para la libre emisión del pensamiento ”Ese mes también Santa Fe conoció El domingo 4 de mayo en Buenos Aires, que redactó el diputado convencional por Buenos Aires Vicente Anastasio Echeverría hasta el 27 de julio. El 28 de junio salió de la imprenta del Estado La Espada Argentina, del que salieron catorce números de poca trascendencia. El 23 de agosto, Baldomero García y Ugarteche sacaron en Santa Fe El Espíritu de la Federación Republicana, periódico político y literario del que se imprimieron dos números. Entre el 31 de octubre y el 17 de diciembre El Satélite, redactado por Echeverría y Pedro Salvadores, tiró nueve números en Santa Fe. También ese año apareció El Rector, que los días 12 y 27 de cada mes se distribuía en Santa Fe y Buenos Aires. Ese año se publicaron, además, diecinueve números de Causa célebre de Buenos Aires que redactó Ramón de Anchorena y la Gaceta Comercial, sólo con avisos.

El resto de su vida

Durante el resto de su vida se dedicó al comercio y a la abogacía en privado, pasando a un decidido segundo plano; incluso su fortuna disminuyó mucho. Fue escribano de marina en 1833, y pasó el resto de la época de Rosas en el retiro de su casa, ya anciano.
En 1850 Corridas las semanas, llegaban a Asunción, como comisionados de la Junta de Buenos Aires, Manuel Belgrano y Vicente Anastasio de Echeverria. Estos firmaron con la representación local, el 12 de octubre, un tratado por cuyo artículo 5 se reconocía la independencia del Paraguay, acuerdo que el Triunvirato porteño aprobó poco después. Más allá de cuanto pudiere argüirse o intentarse en el futuro, el pueblo paraguayo quedó así al margen del proceso revolucionario nacido en Buenos Aires y no participará de ninguno de los congresos que congreguen a diputados de los pueblos del antiguo virreinato.
Sus últimas apariciones públicas fueron como presidente de una comisión judicial a fines de 1852, a los 84 años. Y dos años más tarde, como miembro fundador del Instituto Histórico y Geográfico. Su archivo pasó a poder de Bartolomé Mitre, que los usó como fuente documental para escribir su Historia de Belgrano.
Murió en su quinta en los alrededores de Buenos Aires el 20 de agosto de 1857.

Sus restos

Hay una placa existente en el muro norte de la Catedral que da al patio, frente al Pasaje Juramento y el Palacio Municipal. Esa placa cubre la urna empotrada que contiene sus cenizas. Echeverria nació en la Capilla del Rosario un 22 de enero de 1768 y murió en Buenos Aires el 20 de agosto de 1857. Sus restos fueron traídos a Rosario un 21 de septiembre de 1928 con apoteótica ceremonia.

Links:
//http://www.elciudadanoweb.com/?p=62438//
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__http://www.sanlorenzo.gov.ar/index.php?option=com_content&task=view&id=675&Itemid=237__
//__http://www.ellitoral.com/index.php/ver/especiales/hicieronsantafe/lqhsf-12.php__//
http://www.rotaryrosario.org.ar/ppalro/reunion/07_08/3667.html
//__http://www.sanmartiniano.gov.ar/textos/parte3/texto086.php__//
http://www.elortiba.org/cronoper.html
__http://www.argenpress.info/2010/05/la-plaza-de-mayo-en-1810-parte-ii.html__
http://www.search.com/reference/Hippolyte_de_Bouchard.
//__http://profesor-daniel-alberto-chiarenza.blogspot.com/2010/01/13-de-enero-de-1812-creacion-de-la.html__//
http://islammdp.blogspot.com/2009/08/san-martin-logias-e-independencia.html
http://www.fundacioncultural.org/revista/nota8_38.html
http://www.highbeam.com/doc/1G1-108395708.html

Agradecimiento

Se le agradece la organizacion de este proyecto al señor Bernardo Luis Picos, profesor de historia y responsable del proyecto "Hombres de Mayo"