José María de Salazar


DATOS BIOGRAFICOS


José María Salazar fue un marino español que desempeñó un papel fundamental en los sucesos inmediatamente posteriores a la Revolución de mayo de 1810 en Buenos Aires.
El era fiel a la Armada Real Española y fue una de las principales causas de la revolución del Uruguay como estado independiente.
Nacido en Santander una ciudad de España capital de la comunidad autónoma uniprovincial de Cantabria.
Salazar fue de gran ayuda cuando sirvió en la escuadra española a las órdenes de Lángara y en combinación con otra inglesa al mando de lord Hood se apoderó en1793 del puerto, arsenal y fortaleza de Tolón (capital económica del departamento del Var). Años después estuvo un tiempo al frente del apostadero de La Habana, para ser luego destinado al de Montevideo.
En 1810 el capitán de navío, y después brigadier, José María Salazar ocupaba el puesto de Comandante General de Marina del A
Francisco Javier Eliío
Francisco Javier Eliío

postadero del Río de la Plata, teniendo su insignia en la fragata Proserpina, a lo que sumaba la presidencia de la Junta del Apostadero, creada por ordenanza para entender en los asuntos económicos relativos a construcciones, carena y armamento de bajeles, surtido de arsenal, inspección de su tropa, escuela náutica, matrículas, presas, naufragios, correos marítimos, etc.
Durante el periodo en el cual fue llamado Francisco Javier Elío a España, ejercío como gobernador interino de Montevideo el Brigadier Joaquín de Soria y Santa Cruz (comandante general de la campaña de la Banda Oriental y antiguo Gobernador de Misiones), pero quien controlaba efectivamente la plaza era José María.
José María de Salazar y Hermenegilda María Ríos hacia el año 1815 tuvieron un hijo llamado Pablo Salazar.

Tolon (Francia) hundimiento de flota francesa.
Tolon (Francia) hundimiento de flota francesa.



REVOLUCION

El 21 de septiembre de1808 en franca desobediencia con Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata, el Gober
Las Provincias Unidas del Río de la Plata entre 1821 y 1825
Las Provincias Unidas del Río de la Plata entre 1821 y 1825

nador de Montevideo Francisco Javier Elío mediante un cabildo abierto organizó la Junta de Gobierno. Elío estaba enemistado con Liniers, quien había sido confirmado como nuevo Virrey, y desconfiaba de su lealtad en razón de su origen francés.
Romarate y la mayoría de sus compañeros no participaron de la asonada de Alzaga (fue un intento de destituir al virrey del Río de la Plata, Santiago de Liniers) porque al igual que la junta de gobierno de Montevideo la consideraban ilegal y subversiva. Alzaga no era partidario español, sin embargo, realizo esta hazaña en convivencia de la junta del Montevideo.
Es probable que algunos años después la mayor parte de los habitantes africanos del virreinato se hayan incorporado al ejército artiguista. Hay referencias numerosas acerca de “esclavos” fugados de los dominios españoles o portugueses que habían encontrado refugio en las comunidades rebeldes artiguistas. Al principio de la rebelión oriental artiguista Salazar expresó que había “más de ochocientos (...) (negros) aunque fugados del dominio de sus amos habían encontrado refugio en dicho ejército”.10 La cifra es estimada en más de mil esclavos por el mismo Salazar en otra nota del 19 de noviembre de 1811.
El 25 de mayo de 1810, tras conocerse la caída de la Junta de Sevilla, tropas criollas y vecinos de Buenos Aires, capital hasta entonces del Virreinato del Río de la Plata, forzaron la renuncia del Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y la elección de un Junta revolucionaria.
En Buenos Aires se encontraba la mayor parte de los oficiales de marina pertenecientes a la comandancia de Montevideo. Muchos de los oficiales, ellos se habían negado a reconocer la Junta de Gobierno y Observación establecida en Montevideo el 24 de septiembre de 1808 en franca desobediencia con la capital y permanecían en la ciudad desde entonces. Otros se encontraban estacionados como parte de los movimientos habituales entre el principal apostadero y la capital.
Ante las novedades, Romarate y la mayoría de sus compañeros se presentaron pidiendo pasaporte para trasladarse a Montevideo, sin querer reconocer antes a la Junta con el pretexto de que su comandante los llamaba perentoriamente para escuchar sus órdenes verbales. La Junta pese a lo evidente de la excusa, para evitar incidentes no forzó la jura ni los retuvo.
Al ser llamado Francisco Javier de Elío, se nombro gobernador interino a Joaquín de Soria y Santa Cruz aunque el que realmente gobernaba Montevideo era Salazar.
El cabildo de la ciudad Buenos Aires
El cabildo de la ciudad Buenos Aires

El 01 de junio el cabildo de Montevideo resolvió nombrar una comisión para redactar el pliego que condicionaría la adhesión a la Junta de Buenos Aires. No obstante, ese mismo día, en vísperas de celebrarse la reunión definitiva, arribó el bergantín mercante Nuevo Filipino con noticias no oficiales acerca de la instalación de un Consejo de Regencia de España e Indias en la ciudad de Cádiz.
Esa noticia fue aprovechada por Salazar, enemigo acérrimo de los revolucionarios quién fraguó noticias respecto de supuestos avances y espectaculares triunfos sobre el invasor francés.
Considerando exterminados a los invasores y constituido un gobierno supuestamente legal, los realistas consiguieron torcer la decisión del cabildo e impedir la aceptación de la Junta.
El bergatin, un barco utilizado para el trafico mercante.
El bergatin, un barco utilizado para el trafico mercante.

Los realistas eran un bando formado principalmente por españoles peninsulares y americanos como reacción a la Revolución independentista hispanoamericana, y caracterizado por la defensa de la monarquía española.
El secretario Juan José Paso fue enviado a Montevideo. Al tener noticias de la misión y resuelto a impedir un arreglo, Salazar hizo desembarcar la tropa y marinería de la escuadra y colocó piezas de artillería en sitios estratégicos de la ciudad,] mientras detenía y demoraba a Paso en las afueras de la ciudad. El día 15, mientras las tropas de mar se desplegaban por la ciudad como una fuerza de ocupación se celebró un nuevo Cabildo Abierto.
Paso informó a este sobre lo ocurrido en Buenos Aires, los propósitos de la Junta y los motivos para no reconocer la Regencia solicitando la unión del pueblo de Montevideo con la Capital, pero sus palabras fueron interrumpidas constantemente por gritos e insultos provenientes del sector del comandante general de marina José María Salazar.
Salazar había referido el peligro que implicaba permitir a Paso hablar públicamente porque era un hombre "muy instruido, y de grande elocuencia", y perfectamente conocía su acción cuando alertaba que había sido "uno de los corifeos del partido de la Junta en el Cabildo Abierto". El 15 de junio Paso, que era de baja estatura, enfrentó a la parte más representativa del pueblo de Montevideo.
Juan José Paso
Juan José Paso
Su discurso fue largo y al terminarlo se produjo un prolongado silencio. Salazar, que había comprendido que su causa estaba perdida, tomó la palabra y sostuvo la legitimidad del Consejo de Regencia y criticó las medidas adoptadas por Buenos Aires objetando no sólo sus principios criticó varios aspectos de la junta y finalizó su intervención coincidiendo con Paso en que era necesario conservar la unidad rioplatense, pero que debía ser a resultas del cambio de la posición de Buenos Aires y no de Montevideo. Ante la creciente agresividad de Salazar y sus hombres Paso debió retirarse protegido por el coronel Prudencio Murguiondo.
Con el reconocimiento del Consejo de Regencia de España e Indias, la Comandancia del Apostadero de Montevideo pasaba ahora a depender del Ministerio de Marina de ese organismo.
Salazar parecía no entender que del mismo modo como él entregaba sus esfuerzos y ofrecía su existencia en pos de la preservación del dominio hispano, había otros hombres dispuestos a perder sus bienes y su propia vida por una causa que él no dudaba en calificar de independencia.
Tras el fracaso de la negociación la Sociedad Secreta de Montevideo dirigida por Feliciano Sáenz de Cavia e integrada por Juan Ramón Rojas, Manuel Fernández Puche, los presbíteros Santiago Figueredo y Pedro Pablo Vidal y contando con el apoyo de los cuerpos urbanos de Cazadores de infantería ligera y Voluntarios del Río de la Plata al mando de los coroneles Juan Balbín González Vallejo y Prudencio Murguiondo ,empezó a trabajar sobre un plan para obligar a reembarcarse al Cuerpo de la Real Marina para votar libremente en un congreso.
El 12 de julio de 1810 Salazar (adelantándose a la situación)apoyado por las fuerzas de mar desarmó los cuerpos urbanos de Cazadores de infantería ligera y Voluntarios del Río de la Plata al mando de los coroneles Juan Balbín González Vallejo y Prudencio Murguiondo con lo que aseguró el control del apostadero.
El 13 de agosto mientras se hacía presente en la ciudad de Buenos Aires el enviado de Montevideo, el capitán de fragata José Primo de Rivera y Ortiz de Pinedo, se tuvieron noticias de la captura de Santiago de Liniers en Córdoba. Ante el fin de la amenaza inmediata que suponía el ex virrey, la Junta decidió no ceder y dispuso cerrar el puerto de Buenos Aires y sus dependencias (Ensenada de Barragán) al tráfico hacia Montevideo y sus controladas y cortar las comunicaciones con esa ciudad.
Primer bloqueo del puerto de Buenos Aires.
Primer bloqueo del puerto de Buenos Aires.

Ante esta ruptura formal de las relaciones entre la Junta y el gobierno de Montevideo, con acusaciones cruzadas de deslealtad e independencia, ambos gobiernos declararon el bloqueo del puerto adversario, aunque sólo los realistas contaban con una flota capaz de garantizarlo.
Con la ruptura surgió un gran patriotismo por parte de los porteños, llego a tal punto que una tarde Salazar recogió en una carta el testimonio del fraile que se había fugado a tiempo de la convulsionada Buenos Aires: “...me dice que el partido por la independencia es grandísimo y cada día se alimenta con la protección de los ingleses y demás extranjeros...; que los que más se distinguen escandalosamente a favor de la Junta son los conventos de la Merced, y dominicos; que también en el de San Francisco hay un partido grandísimo, pero no tan descaradamente pronunciado... No hay un cuerpo que no esté contagiado, y corrompidas sus costumbres religiosas y morales; la milicia, clero secular y regular, cabildos eclesiásticos y seculares, todos lo están más o menos, y todos están también tocados de la manía de la Independencia...” .
Ante esto, Salazar pidió auxilio a las flotas británicas para una efectividad definitiva.
El 23 de agosto se efectúa en Buenos Aires una conferencia con el comodoro Robert Elliot, capitán de la fragata HMS Porcupine y responsable de la flota británica estacionada en el Río de la Plata. No obstante los argumentos de la Junta, basados en la subordinación debida por Montevideo y en el mejor interés de los residentes británicos, Elliot se mostró en principio contrario a desconocer el bloqueo invocando el tratado de amistad y alianza con España y resolvió partir a Montevideo en espera de instrucciones definitivas.
El bloqueo de Buenos Aires fue declarado efectivo a partir del día 3 de septiembre, con el apoyo tácito del comodoro Robert Elliot.13 Ante las novedades, el 09 de ese mes, un grupo de 60 comerciantes ingleses se reunió bajo la coordinación de Alexander Mackinnon. La mayoría, encabezados por dos comerciantes de apellido Dowling y MacKinlay, se mostró favorable a no reclamar contra el bloqueo, sea por connivencia con las autoridades de Montevideo o por prudencia. La minoría, entre ellos el mismo MacKinnon, deseaban insistir a Elliot para que no apoyara la acción realista.
Finalmente, el 25 de octubre de 1810 el agente De Courcy, (jefe de la estación naval del Brasil y los mares de sur) enviado por Londres, señaló al gobierno de Montevideo la necesidad de limitar el bloqueo ya que este negaba al gobierno de Montevideo el derecho de cerrar el tráfico del Río de la Plata a los barcos de bandera británica y le daba el plazo de una hora para devolver los buques, cumplido el cuál procedería a disparar sus cañones.
Salazar rió ante la amenaza, respondiendo que con sólo uno de sus cañones le bastaba para hacer volar al capitán y al pequeño buque inglés. Ramsay respondió a su vez que era muy consciente de eso pero que no cambiaría su orden, que en una hora su buque sería atacado. El capitán español temiendo las consecuencias de hundir un navío de Gran Bretaña, optó entonces por liberar los buques y Ramsay regresó a Buenos Aires, donde se lo recibió como a un héroe. Fue un triunfo diplomático de la Junta porteña.
En octubre de 1810 llegó a Montevideo el general Gaspar de Vigodet y se hizo cargo
Puerto de Buenos Aires.
Puerto de Buenos Aires.
brevemente del gobierno, ya que en enero de 1811 regresó a Montevideo Francisco Javier de Elío con la designación como virrey del Río de la Plata. Tras recibir el rechazo a su autoridad por parte de Buenos Aires la declaró ciudad rebelde y estableció la nueva capital del virreinato en Montevideo.
Pocos días antes, el 28 de febrero de 1811, se había iniciado el levantamiento de la campaña de la Banda Oriental a favor del gobierno revolucionario de Buenos Aires. Con el apoyo de fuerzas enviadas por la Junta, los patriotas vencieron en mayo en la Batalla de las Piedras que se llevo a cabo cuando Elío, viendo estrecharse el cerco sobre Montevideo envió al capitán de fragata José Posadas con una división de 1230 hombres. Posadas estableció su campamento en Las Piedras, mientras que Artigas el 12 de mayo hizo lo propio en Canelones llegando a reunir unos 400 hombres de infantería y 600 de caballería. En la mañana del 18 se inició el combate. El ala derecha al mando del capitán Antonio Pérez lograron desalojar al ala izquierda y la artillería ubicadas en una loma y los realistas retrocedieron al pueblo donde fueron cercados y se rindieron al finalizar el día. La división completa había sido aniquilada, y quedaban en manos de los patriotas 482 prisioneros, incluidos 23 oficiales y el comandante.
El triunfo dio a los juntistas el dominio total de la campaña y el 21 de mayo se inició formalmente el sitio terrestre de Montevideo.
No fue menor la repercusión en Buenos Aires, en donde la victoriosa acción contribuyó a establecer el fervor revolucionario, muy decaído por el fracaso de Manuel Belgrano en el Paraguay y por la lentitud del avance en el frente altoperuano. Al desbaratar el baluarte más sólido del regentismo español en el Plata, se anulaban las combinaciones posibles con el Paraguay de Velasco.
No obstante, desaparecida la flotilla patriota, Montevideo estaba en condiciones de bloquear nuevamente al puerto de Buenos Aires y efectuar incursiones de hostigamiento y abastecimiento en los ríos interiores y consiguientemente impedir la caída de la plaza.
Elío resolvió intentar presionar fuertemente al gobierno de las Provincias Unidas. Mientras a su requerimiento las fuerzas portuguesas al mando de Diego de Souza invadían la Banda Oriental el 17 de julio.
El 15 de julio de 1811 Elío envió una escuadrilla sutil de ocho buques ligeros al mando del capitán de fragata Juan Ángel Michelena con la orden de bombardear la ciudad sin intimación previa. A esto se lo llamo el primer bombardeo
Solo respondió el fuego una lancha cañonera armada, único buque disponible, al mando de Hipólito Bouchard, hasta que salió de servicio por la rotura del eje de cureña. El daño que experimentó la ciudad no fue de consideración en sus edificios y sólo dos personas fueron heridas por las bombas.
En la mañana del 16 Michelena envió el pliego con las condiciones, consistentes en el retiro mutuo de tropas y levantamiento de los bloqueos, amnistía, libre posesión y disponibilidad de bienes, libertad de circulación (pero sólo de Montevideo a Buenos Aires).
Tras el ataque Elío propuso de inmediato a la Junta entablar negociaciones. La Junta aceptó y envió a Montevideo una misión diplomática compuesta por el Deán Gregorio Funes, el Dr.José Julián Pérez y el Dr. Juan José Paso. Sin embargo ese mismo día se presentó nuevamente la escuadra de Michelena.
El 15 de agosto, mientras aún se negociaba Elío ordenó a Michelena atacar a menos que se aceptaran las condiciones del 15 de julio. Salazar recibió sus órdenes el 18 y transmitió la intimación a la Junta, que la rechazó, por lo cual en la mañana del 19 desplegó sus fuerzas lentamente y seis horas después inició un fuego sostenido dando lugar al segundo bombardeo, el cual, al no atreverse a sobrepasar el banco frete a balizas fue completamente inútil.
Los bombardeos fueron un rotundo fracaso. En ambas ocasiones el entusiasmo del vecindario fue evidente y las consecuencias materiales para la ciudad atacada irrelevantes. Las fuerzas patriotas resultaron ilesas, la opinión pública acrecentó su patriotismo y el agresor se mostró contrario a las normas de guerra cuando mínimo en el primer ataque, al bombardear, y sin aviso, una ciudad indefensa
El 15 de julio de 1811 se llevo a cabo el asalto de la isla de las ratas efectivamente por la junta revolucionaria. Cuando a mediados de año la falta de pólvora hacía prever el fin del bombardeo, se concibió un plan para efectuar este plan. La junta con 67 soldados la isla penetrando en la defensa y haciéndose con ella.
El ataque dejó temporalmente fuera de operación uno de los enclaves fundamentales del cerrojo defensivo de Montevideo. Por otra parte, la gran cantidad de pólvora obtenida fue de gran ayuda para las fuerzas bloqueadoras teniendo en cuenta su grave carencia y el hecho de que sus líneas de abastecimiento de todo aquello que no fuera provisto por la campaña oriental debía atravesar los ríos controlados en mayor o menor grado por la escuadra realista o sus escuadrillas de incursión. No obstante el mayor impacto fue moral y político. Tras el asalto a la isla de las Ratas, el Comandante General del Apostadero de Marina del Río de la Plata José María Salazar, cansado de ser despreciado en su carácter de autoridad reiteró su pedido de ser relevado del cargo a fin de volver a España. En carta del 21 de julio al Secretario de Estado del Consejo de Regencia de España e Indias tras informar de la "sorpresa" que hicieron sus enemigos en la isla de las Ratas, se quejaba de la conducta del virrey Francisco Javier Elío,5 lo que terminaría con la separación de Salazar.
Así, el 10 de agosto de 1811 el capitán de navío Miguel de la Sierra había ya recibido instrucciones de reemplazar al brigadier José María Salazar en la Comandancia del Apostadero de Montevideo.
El 23 de septiembre de 1811 cae en Buenos Aires la Junta Grande y se hace cargo del poder eje
cutivo el Primer Triunvirato, el cual el 20 de octubre de 1811 firma con Elío un armisticio el cual, siguiendo los lineamientos fundamentales planteados en julio, devolvía al control español no sólo la Banda Oriental sino también las villas entrerrianas de Gualeguaychú, Gualeguay y Concepción del Uruguay, y abandonaba a las milicias orientales a su suerte. El acuerdo incluía el retiro de las fuerzas portuguesas que al mando de Diego de Souza habán invadido la Banda Oriental el 17 de julio.


Integrantes del Primer Triunvirato

(antes de la partida de Paso)
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Juan José Paso

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Feliciano Chiclana

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Manuel de Sarratea





Habiendo retornado Elío definitivamente a España el 18 de noviembre, asumió con el título de Gobernador de Montevideo Gaspar de Vigodet. Resuelto a hacer fracasar el acuerdo, envió al capitán de fragata José Primo de Rivera y Ortiz de Pinedo a reconvenir a Buenos Aires por el incumplimiento del tratado en razón del apoyo encubierto que continuaba brindando a las milicias orientales. Si bien esto era cierto, tampoco Lecor había hecho efectivo el repliegue acordado. La respuesta del gobierno revolucionario fue darle dos horas para abandonar la ciudad, por lo que el 6 de enero de 1812 se cerraba el puerto de Montevideo y Vigodet daba por implícitamente roto el armisticio.
El gobernador intendente de la ciudad, el coronel Miguel de Azcuénaga y Basavilbaso, ordenó alistar las baterías del muelle y de la fortaleza, pero considerando el gobierno que estaban aún pendientes las negociaciones con Montevideo (o cuando menos no se había dado por caído formalmente el acuerdo) dispuso que no se iniciaran las hostilidades, por lo que se perdió la oportunidad de operar con las baterías del muelle mientras el enemigo maniobraba para tomar posición.
Primo de Rivera pudo dar ancla sin oposición frente al muelle. Sin mediar parlamento o intimación alguna abrió fuego a bala rasa sobre las baterías.
Tras cincuenta minutos de intercambio de fuego vivo, la escuadrilla realista se retiró. Las averías y bajas de ambas partes no fueron significativas. Los proyectiles y munición consumidos por Primo de Rivera, especialmente en la situación de Montevideo, valían mucho más que los perjuicios ocasionados. El tercer y ultimo bombardeo había llegado a su fin.
No hubo nuevos bombardeos al Buenos Aires: habían fracasado en todo aspecto, desperdiciado recursos escasos y fortalecido al enemigo. Tanto el primero, que pretendía atemorizar al vecindario y obligar así al gobierno a someterse a las condiciones de Elío, como los restantes que se concentraron en mayor medida en aniquilar tempranamente las escasas fuerzas navales patriotas antes que dejaran de ser una molestia para la escuadra bloqueadora y se convirtieran en una amenaza, no lograron sus objetivos e incluso fueron contraproducentes: los daños fueron mínimos, se fortaleció el patriotismo de los ciudadanos y los realistas cedieron incluso la victoria moral a sus adversarios
faltando a las normas de guerra cuando menos en el primer ataque, al bombardear sin aviso una ciudad indefensa.
El 26 de enero de 1812 Salazar dejó definitivamente el mando y fue reemplazado por Miguel de la Sierra. Fue el principal responsable de que Montevideo se convirtiera en baluarte realista en el Río de la Plata, hecho que condicionó más que ningún otro la política de la naciente revolución al obligarla a mantener abierto un segundo frente hasta 1814, al ver disminuidos sus ingresos por los bloqueos y el uso del puerto de Montevideo, y al convertirse en foco tanto de los movimientos que desembocarían en la guerra civil.
Ejercito de Montevideo comandado por Salazar.
Ejercito de Montevideo comandado por Salazar.





Las intervenciones inglesas en el Virreinato del Rio de la Plata
Las intervenciones inglesas en el Virreinato del Rio de la Plata






Bibliografía
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http://www.ritmodominicano.com/wiki.php?title=Jacinto_Romarate

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http://www.galeon.com/guiaastronomica/guia_13.htm

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http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Laguna

http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Mar%C3%ADa_Salazar

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http://es.wikipedia.org/wiki/Jacinto_de_Romarate

http://es.wikipedia.org/wiki/Tol%C3%B3n

http://www4.loscuentos.net/cuentos/link/191/191082/

http://es.wikipedia.org/wiki/Asalto_de_la_Isla_de_las_Ratas

http://es.wikipedia.org/wiki/Tercer_bombardeo_de_Buenos_Aires_(1812)

http://www.taringa.net/posts/info/4413776/Tercer-bombardeo-de-Buenos-Aires-_1812_.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Asonada_de_%C3%81lzaga

http://unesdoc.unesco.org/images/0015/001509/150922s.pdf




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