JOSÉ ESPÍNOLA Y PEÑA




Antecedentes
Artículo principal: //Rechazo del Paraguay a la Revolución de Mayo//
A raíz de la delicada situación en España, que estaba casi completamente ocupada por las tropas de Napoleón Bonaparte, el 25 de mayo de 1810 se formó en Buenos Aires una Junta de Gobierno tras ser depuesto el virreyBaltasar Hidalgo de Cisneros, hecho conocido como Revolución de Mayo. La Junta proclamaba que gobernaría en nombre del rey Fernando VII las provincias que hasta entonces constituían el Virreinato del Río de la Plata, hasta que fuera restituido en el trono el monarca. La Junta el 27 de mayo y el Cabildo de Buenos Aires el 29 de mayo, dirigieron comunicaciones a las demás ciudades y villas del virreinato expresando los motivos por los cuales habían depuesto al virrey, solicitando el reconocimiento de la autoridad de la Junta provisional, y además el envío de un diputado para la formación de un gobierno representativo de todas las provincias.
Las comunicaciones fueron llevadas a Asunción, capital de la Intendencia del Paraguay, por el coronel del Regimiento N° 2 de Voluntarios de Caballería del Paraguay (o de Costa Abajo), José de Espínola y Peña, quien no gozaba de popularidad en el Paraguay, y se hallaba en Buenos Aires gestionando su reposición como subdelegado de Real Hacienda de Villa Real de la Concepción. Espínola llevaba el nombramiento secreto como comandante general del Paraguay, que debía hacer valer si lograba adhesión. Si Espínola ejercía como comandante de armas, el gobernador Bernardo de Velasco y Huidobro dejaría de tener atribuciones tales como las de movilizar a las milicias. Cuando llegó a la Villa de Pilar, pueblo en el que había participado de su fundación, instó al cabildo a reconocer a la Junta y expidió cédulas de convocatoria de milicias, causando alarma entre los pobladores. Luego viajó a Asunción, en donde entregó al gobernador intendente los pliegos que llevaba, excepto el de su nombramiento como comandante general del armas, pero se lo expresó a un confidente que lo denunció a Velasco. En conocimiento de que iba a ser removido, Velasco ordenó a Espínola que se dirigiera a Concepción, en donde pensaba confinarlo, pero éste escapó hacia el sur, halló su barco y cruzó el río Paraguay hacia la misión de Timbó en el Gran Chaco. El 10 de junio salió un piquete de 12 soldados en su persecución, los que tras recibir refuerzos del comandante de armas de Ñeembucú, cruzaron el río y se enfrentaron a Espínola. Pero éste mató a uno e hirió a dos, logrando retornar a Buenos Aires.
En Asunción el gobernador pidió parecer al Cabildo y ambos respondieron a Buenos Aires el 17 de julio, que habían decidido realizar una asamblea de toda la provincia el 24 de julio de 1810 para resolver sobre el reconocimiento a la Junta y el envío de un diputado. Un congreso de 225 funcionarios y vecinos de toda la provincia resolvió no reconocer la superioridad de la Junta, jurar obediencia al Consejo de Regencia de Cádiz y tomar medidas militar ante el peligro de una invasión portuguesa. Sin embargo, los paraguayos decidieron mantener relaciones amistosas con la Junta a la espera de una definición del rey, lo que fue comunicado a Buenos Aires el 27 de julio.
El 18 de julio el Cabildo de Asunción reiteró a Buenos Aires su negativa a reconocer la superioridad de la Junta, por lo que al recibir ésta la respuesta, cortó las comunicaciones con el Paraguay y decidió incentivar la actuación de grupos paraguayos que le fueran favorable.
El gobernador Velasco ordenó un alistamiento general de milicias el 30 de julio de 1810 y entró en relaciones con los portugueses. En septiembre detuvo a varios ciudadanos del partido pro-porteño, confinándolos en el Fuerte Borbón. Entro otras medidas, realizó con 600 hombres una requisa de armas en los partidos de Santiago y Candelaria en las Misiones, ocupó la guardia correntina de Curupayty, puso milicias en los pasos del río Paraná ocupando el territorio misionero al norte de ese río y envió una expedición naval a Corrientes para franquear el paso a los buques detenidos allí.
Mapa de la región litoraleña del Virreinato del Río de la Plata, mostrando la ubicación de las principales ciudades enfrentadas y el avance del ejército de Belgrano hacia la Intendencia del Paraguay.
external image 200px-Nuevo_mapa_del_virreinato_del_rio_de_la_plata.PNG virreinato del Río de la Plata. La Intendencia del Paraguay indicada en verde, y sus territorios indígenas inconquistados, en verde claro.

external image 440px-Pinkerton-1812-Paraguay.jpg apa de Paraguay (1812).
BIOGRAFIA
José de Espínola y Peña nació en Paraguay a mediados del Siglo XVIII, hijo del encomendero Ramón de Espínola y de Rosa de la Peña. En 1771 se incorporó al Ejército Real y el 25 de junio de 1788 fue nombrado teniente coronel del regimiento de milicias de Itapúa.
En 1794 atravesó el territorio del Chaco hasta la provincia de Salta retornando por el mismo camino. Años después sería el autor de la obra Exploración del Gran Chaco que llevó a cabo por mandato de señor Joaquín de Alós, teniente coronel de los Reales Ejércitos José de Espínola y Peña, que fue publicada por primera vez por Blas Garay en Asunción en 1899.
El 19 de julio de 1795 fue ascendido a coronel graduado de milicias de Paraguay y en 1797 ocupó la comandancia de Villa Real de la Concepción, en la frontera norte paraguaya lindante con Mato Grosso, un año después de la matanza de Mbayás que provocó el fin de la alianza con esta nación indígena. Hizo "dos expediciones felices contra los Mbayas que habían invadido Concepción, y contra los Guaicurúes, que no podían permanecer en paz".[] Su actuación en ese puesto generó numerosas protestas entre los pobladores que llegaron al virrey Marqués de Avilés quien en oficio del 18 de agosto de 1799 inicia una investigación "porque son repetidas las quejas que se me han dado del despótico gobierno del mismo Espínola acerca de los servicios de su particular interés en que emplea a los naturales, usurpación de sus terrenos, y otras vejaciones, y violencias que les infiere".
No obstante, las averiguaciones no arrojaron resultados, sea por temor a Ribera o por compromiso de los entrevistados.
En abril de 1801 se desempeñaba como comandante del Regimiento de Costa Abajo y escribía al gobernador Lázaro de Ribera que los "Fuertes han quedado quasi del todo indefensos, según los avisos que me han dado los respectivos oficiales" a raíz de la eximición del servicio de milicias a los productores de tabaco.
El 18 de abril de 1803 fue nombrado coronel interino del regimiento N° 1 de Voluntarios de Caballería del Paraguay y se desempeñó como lugarteniente del gobernador Lázaro de Ribera hasta su remoción por Cédula Real del 12 de septiembre de 1805 tras varios años de querellas por diversos asuntos de gobierno.[]
El nuevo gobernador Bernardo de Velazco reemplazó a Espínola por Carlos Genovés en la comandancia de Concepción por "los tristes lamentos de los pobladores de Villa Real hasta entonces oprimidos por el despótico manejo del expresado coronel".[]
Al producirse la primera de las Invasiones Inglesas al Río de la Plata Espínola marchó a Buenos Aires al frente de parte de las tropas paraguayas destinadas al auxilio de la capital.
Espínola consiguió que el VirreyRafael de Sobremonte por providencia del 15 de diciembre de 1806 lo repusiera en su comando lo que fue cuestionado por Velazco quien el 20 de agosto de 1807 le comunicaba que "se halla en el día aquella Villa en su antigua lastimosa situación".
No obstante su situación en Paraguay no mejoró y fue nuevamente separado del cargo y sustituido por Francisco María Rodríguez por lo que en marzo de 1810 reapareció en Buenos Aires gestionando su reposición. Enterado, el Cabildo hizo saber de su oposición y Velazco escribió al Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros que "su solicitud además de ser intempestiva es poco decorosa a esa Superioridad, que ocasionará un disgusto general en esta Provincia si accediera a ella".[]
Producida la Revolución de Mayo adhirió a la Junta patriota que en razón de sus antecedentes y jerarquía lo comisionó para obtener la adhesión de Paraguay y para que en el camino a Asunción llevara los documentos oficiales destinados a las ciudades de Santa Fe y Corrientes.
Al llegar a la Villa del Pilar convocó al cabildo y a sus principales autoridades, presionándolos a reconocer y jurar a la Junta de Buenos Aires, tras lo que pasó a Asunción poniendo en manos del gobernador Velasco los documentos del gobierno.
El gobernador se enteró confidencialmente de que Espínola tenía instrucciones secretas de deponerlo y suplantarlo por lo que sin seguir tratativa alguna le ordenó que abandonara la ciudad y se retirara río arriba a Villa Real considerándose retenido hasta que se resolviera el acatamiento al movimiento revolucionario.
Espínola desobedeció la orden y se embarcó frente a Villa Franca río abajo, siendo despachados el 10 de julio en su persecución doce hombres al mando del teniente Rafael Zavala Rodríguez Peña, hasta que resignando este la captura fue reemplazada por el sargento de artilleros Pedro Fernández. La partida, con el auxilio del comandante de armas de Ñeembucú intentó capturar el barco de Espínola, pero éste mató a un cabo de artillería e hirió a dos soldados más, consiguiendo finalmente huir y regresar a Buenos Aires anunciando que regresaría con una expedición. Velasco lo declaró por circular del 18 de agosto "mal patriota, suspenso del mando que a su graduación corresponde".[]
Murió dos meses después en Buenos Aires, el 8 de septiembre de 1810. Aunque no volvería jamás a su tierra no moriría sin antes convencer a la Junta de enviar una pequeña expedición armada al Paraguay que sería suficiente para auxiliar a los patriotas asunceños que supuestamente anhelaban en su mayoría adherir al movimiento.
En la expedición su hijo Ramón fue tomado prisionero en la batalla de Paraguay y se le cortó la cabeza, que "puesta en una pica fue paseada por los caminos y presentada a Velasco: tal era la odiosidad que esta familia inspiraba".[]
Sus biografistas y contemporáneos afirman que era de carácter brusco, pendenciero, intrigante y amigo de pleitos, "hombre ordinario, violento, arrogante, ambicioso e ignorante",[]"quizás el paraguayo más odiado de su época"
Un poco de historia
Espínola había ocupado el cargo de subdelegado y comandante de armas de Villa Real de la Concepción como lugarteniente del despótico e impopular gobernador Lázaro de Ribera, hasta que el nuevo gobernador-intendente, Bernardo de Velasco, lo reemplazó en 1805. Restituido en el cargo por el virreyRafael de Sobre Monte, por providencia del 15 de diciembre de 1806, fue de nuevo separado por Velasco en 1810 por "los tristes lamentos de los pobladores de Villa Real hasta entonces oprimidos por el despótico manejo del expresado coronel".[] Espínola viajó a Buenos Aires en marzo de 1810 para gestionar su reposición, por lo que enterado el Cabildo de Asunción, hizo saber de su oposición y Velasco escribió al virrey Cisneros que "su solicitud además de ser intempestiva es poco decorosa a esa Superioridad, que ocasionará un disgusto general en esta Provincia si accediera a ella".[] Espínola ha sido descrito como "hombre ordinario, violento, arrogante, ambicioso e ignorante"[] y también que "no había un viviente más odiado de los paraguayos".[]
Producida la Revolución de Mayo, Espínola adhirió a ella, por lo que la Junta en razón de su jerarquía militar lo comisionó para obtener la adhesión de la Intendencia del Paraguay, y para que en el camino a Asunción llevara las comunicaciones oficiales destinadas a las ciudades y villas que se hallaban en la Carrera de Asunción, el camino de postas que pasaba por San Nicolás de los Arroyos, Rosario, Santa Fe de la Vera Cruz, Bajada del Paraná, Corrientes, y cruzaba al Paraguay por el Paso del Rey (hoy Paso de la Patria). Espínola llevaba además el nombramiento secreto como comandante general del Paraguay.[]
En la tarde del 5 de junio de 1810 Espínola llegó a Santa Fe, donde el teniente gobernador Prudencio de Gastañaduy despachó esa misma tarde una carta a la Junta manifestando su adhesión. Pasó ese mismo día a La Bajada en donde obtuvo la adhesión del alcalde de hermandad. El 15 de junio entregó los pliegos al teniente gobernador de Corrientes, Pedro Fondevila, logrando también su adhesión y partiendo al día siguiente en barco. Al llegar a la Villa del Pilar convocó al cabildo, presionándolo a reconocer y jurar a la Junta de Buenos Aires, y expidió células para el reclutamiento de tropas para enviar a Buenos Aires y tener un elemento de apoyo militar en el Paraguay. El 21 de junio llegó a Asunción, poniendo en manos del gobernador Velasco los pliegos que llevaba, excepto el de su nombramiento secreto, que ocultó. El gobernador se enteró confidencialmente que Espínola tenía instrucciones secretas de deponerlo y suplantarlo, a raíz de que éste las había mostrado a un confidente, por lo que sin seguir tratativa alguna le ordenó que abandonara la ciudad y se retirara río arriba hacia Concepción, en donde pensaba retenerlo hasta que se resolviera el acatamiento al movimiento revolucionario. Velasco entendía que si aceptaba a la Junta, sería depuesto. El intento de reclutar tropas en Pilar, que realizó Espínola, causó alarma en la población rural, por lo que Velasco emitió un bando el 2 de julio para tranquilizarla.
Espínola no acató la orden de dirigirse a Concepción, aparentando cumplirla se dirigió río abajo hasta hallar su barco frente a Villa Franca y se embarcó con sus dos hijos, el comandante de Villa Franca, un cañón y las armas que había en esa villa. Velasco despachó el 10 de julio en su persecución 12 hombres al mando del teniente Rafael Zavala Rodríguez Peña. Estos, luego de recabar ese mismo día informes sobre el prófugo en Villeta, cruzaron el río Paraguay en 4 canoas hacia la misión de Timbó en el Gran Chaco (cerca de la actual Puerto Bermejo en la Provincia del Chaco), pero no se atrevieron a atacar el barco de Espínola que se hallaba anclado en Timbó, sabiendo que estaba bien armado. Zavala Rodríguez Peña dejó el mando al sargento de artillería Pedro Fernández y con el auxilio del comandante de armas de Ñeembucú, Sebastián Esteche, intentaron capturar el barco de Espínola, pero éste mató a un cabo de artillería e hirió a dos soldados más, consiguiendo finalmente huir y regresar a Buenos Aires, anunciando a sus perseguidores que regresaría con una expedición militar. El 18 de agosto Velasco emitió una circular a los comandantes y comisionados de los pueblos de Costa Abajo declarando a Espínola "mal patriota, suspenso del mando que a su graduación corresponde", y amenazando a quienes lo auxilien o secunden.
[]
Lo que José Espínola y peña izo en la campaña del Paraguay fue:
La Junta envió a Asunción a José Espínola, con la misión de obtener la adhesión paraguaya. Su gestión fue negativa ya que un congreso resolvió reconocer al Consejo de Regencia de Cádiz aunque "guardar armoniosa correspondencia y amistad fraternal con la Junta" de Buenos Aires hasta que el rey resolviera.
Para disuadir al Paraguay la Junta decidió enviar una expedición al mando de Belgrano.
La primera batalla se produjo el 19 de diciembre de 1810 en Campichuelo, en donde nuestro ejército resultó vencedor.
El ejército paraguayo de 6.000 hombres se acantonó en Paraguarí. Belgrano inició el ataque el 19 de enero de 1811 provocando importantes bajas pero la superioridad numérica inclinó la situación en favor del enemigo por lo que Belgrano ordenó la retirada hasta el río Tacuarí, en donde fueron nuevamente atacados el 9 de marzo de 1811. Belgrano contraatacó y consiguió así imponer a los paraguayos un armisticio que resolvió el cese de las hostilidades y la evacuación del ejército patriota. Meses después, el 14 de mayo de 1811, la prédica revolucionaria de Belgrano, durante las conversaciones por el armisticio, surtió efecto ya que un movimiento contrario a los realistas y al gobernador Velasco depuso a este nombrando en su lugar una Junta de gobierno.
Participación de José Espínola y peña en las invasiones inglesas:
Al Paraguay le cupo estar en la defensa de las Ciudades del Río de la Plata; una fuerza militar compuesta de 534 hombres al mando del Coronel José Espínola y Peña, acompañado de los oficiales capitanes José Fernández Montiel, Cristóbal Isaurralde y Manuel Gamarra; además, del Teniente Fulgencio Yegros y decenas de soldados, lo más granado de la juventud paraguaya.
Los ingleses no pudieron resistir teniendo que capitular; la victoria no fue obra de los españoles, sino de los hijos de América que desde entonces se sintieron con derecho a participar y discutir sobre el destino de la Colonia asentada en el Río de la Plata.
Diario en el cual se relata una actitud que tuvo José Espínola y peña en la revolución de mayo.
Antes y después del 25 de Mayo en Corrientes
La noticia de la revolución de Mayo y el nuevo Gobierno Patrio en Buenos Aires halló al pueblo correntino sumido en una serie de intestinos desencuentros, además de los españoles a cargo del Cabildo.
Pero aquel hecho histórico acaecido, en la hoy capital del país, llegó a estas tierras de la mano del coronel José Espínola y Pena el 15 de junio de 1810.
El mensajero llegó en barco portando la Circular del 27 de mayo enviada por la Junta de Gobierno de Buenos Aires, en la que ésta solicitaba ser reconocida como gobierno reemplazante del Virrey que había renunciado y pedían que por votación se designara un diputado a integrarse como miembro a la misma.
Los cabildantes en sesión extraordinaria, al otro día, reconocieron la autoridad de la Junta de Buenos Aires pero con la expresa condición de “no reconocer otro soberano que al Señor Don Fernando VII”.
Se fijó el día 22 para la realización del Cabildo Abierto, oportunidad en que se designó a José Simón García de Cossio, en ausencia pues se radicaba en Buenos Aires, como Diputado por Corrientes. Era García de Cossio hijo de un Teniente de Gobernador español y se doctoró en leyes en la prestigiosa Universidad de Charcas. Fue el primer correntino en obtener ese título. Compartió allá sus estudios con Mariano Moreno, Juan José Paso, Bernardo de Monteagudo y Juan José Castelli.
La sociedad correntina, en el contexto de 1810, se encontraba dividida y enfrentada influida por los movimientos comuneros del Paraguay y del liderado por el cura José Francisco de Casajús, ocurrido en la localidad de Saladas (Corrientes) en 1764. Criollos y peninsulares se disputaban por imponerse en el manejo político, pero también existían intereses económicos y de enfrentamiento con la orden de los Jesuitas.
Ya en 1788 el patricio correntino, Juan Esteban Martínez, solicitó al Virrey la separación de Corrientes de la Gobernación de Buenos Aires. Entre las razones que esgrimía decía “por el carácter altanero de los correntinos no admiten otra .
Expedición liberadora del Paraguay (parte en la que ayuda José):
A raíz de la delicada situación en España, que luchaba contra las tropas de Napoleón Bonaparte, en Buenos Aires se formó el 25 de mayo de 1810 una Junta de Gobierno que depuso al virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, hecho conocido como Revolución de Mayo. La Junta proclamaba que aspiraba a gobernar el Virreinato del Río de la Plata hasta que el rey Fernando VII fuera restituido en el trono. Con ese motivo, la Junta el 27 de mayo y el Cabildo de Buenos Aires el 29 de mayo, dirigieron comunicaciones a las demás ciudades y villas del virreinato expresando sus motivos para asumir el gobierno y solicitando el reconocimiento de su superioridad, además del envío de un diputado para la formación de un gobierno representativo.
Las comunicaciones fueron llevadas a Asunción, capital de la Intendencia del Paraguay, por el coronel del Regimiento N° 2 de Voluntarios de Caballería del Paraguay (o de Costa Abajo), José de Espínola y Peña, quien no gozaba de popularidad en el Paraguay, y se hallaba en Buenos Aires gestionando su reposición como subdelegado. Espínola llevaba el nombramiento secreto como comandante general del Paraguay, que debía hacer valer si lograba adhesión. Si Espínola ejercía como comandante de armas, el gobernador Bernardo de Velasco y Huidobro dejaría de tener atribuciones tales como las de movilizar a las milicias.2 Cuando llegó a la Villa de Pilar, pueblo en el que había participado de su fundación, instó al cabildo a reconocer a la Junta y expidió cédulas de convocatoria de milicias, causando alarma entre los pobladores. Luego viajó a Asunción, en donde entregó al gobernador intendente los pliegos que llevaba, excepto el de su nombramiento como comandante general de las armas, pero se lo confió a un confidente que lo denunció a Velasco. En conocimiento de que iba a ser removido, Velasco ordenó a Espínola que se dirigiera a Villa Real de la Concepción, en donde pensaba confinarlo, pero éste escapó hacia el sur. El 10 de junio salió un piquete de 12 soldados en su persecución, luego de pasar por Villeta, cruz.
Para los que les gusta sver cosas de la historia argentina avca le dejo algunos videos de los capitulos de algo habran hecho igualmete tambienlos pueden ubicar en http://www.youtube.com/results?search_query=algo+habran+hecho&aq=1






Biblografia:
http://www.diarioepoca.com/notix/noticia.php?i=157771&edicion=2008-05-24

http://www.todo-argentina.net/historia/independencia/ant1810.html

http://www.buenastareas.com/ensayos/Invasiones-Inglesas-Al-Rio-De-La/296107.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Rechazo_del_Paraguay_a_la_Revoluci%C3%B3n_de_Mayo#El_coronel_Esp.C3.ADnola

http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_de_Esp%C3%ADnola_y_Pe%C3%B1a
JoséEspínola y peña fue un prócer tanto de Argentina como de Paraguay, en ambas participo ayudando a promover la independencia más adelante les contaremos que acciones realizo.




Agregá tus comentarios
Subject Author Replies Views Last Message
No Comments